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El café en México: producción, consumo, exportación y desafíos actuales

  • Foto del escritor: ensamblescafe
    ensamblescafe
  • 20 ene
  • 4 Min. de lectura

Aunque México no figura entre los países más reconocidos por volumen de producción cafetera, es una nación donde nace un grano profundamente especial. Sus cafés destacan por perfiles sensoriales distintivos, marcadamente afrutados, y por el impacto cultural, social y ambiental que encierran. Lejos de competir en escala, México ha encontrado su fortaleza en la diversidad: cafés de altura, en muchos casos orgánicos y de pequeña escala, que ocupan un lugar relevante en los mercados internacionales de valor.



La llegada del café a México


El café no es originario de América. Su historia comienza en África oriental, específicamente en la región de Etiopía, desde donde se expandió hacia la península arábiga y posteriormente a Europa. A partir del siglo XVIII, el café comenzó su viaje hacia América como parte de los intercambios botánicos impulsados por los imperios coloniales.


Se estima que el café llegó a México a finales del siglo XVIII, alrededor de 1790, introducido desde el Caribe, particularmente desde Cuba y República Dominicana, donde ya se cultivaba con éxito. Las primeras plantas se establecieron en el centro y sur del país, principalmente en Veracruz, debido a su cercanía con los puertos y a sus condiciones climáticas favorables.


Durante el periodo colonial tardío, el café fue visto inicialmente como un cultivo experimental y de consumo local, sin un peso económico relevante. No fue sino hasta el siglo XIX, tras la Independencia de México, cuando comenzó a consolidarse como un cultivo comercial.



México en el mapa mundial del café


A nivel global, el café es un producto agrícola clave, con Brasil, Vietnam y Colombia como los principales países productores del mundo. Brasil por sí solo aporta alrededor del 37 % de la producción global y lidera las exportaciones, seguido por Vietnam con cerca del 17 % y Colombia con cerca del 8 % del total mundial.

México se sitúa entre los productores de importancia media, ubicándose como noveno productor con alrededor de 3.9 millones de sacos de café de 60 kg en la temporada 2025, lo que representa cerca del 2% de la producción mundial.




Estados productores


La planta se cultiva en 16 estados de México, pero la mayoría se encuentra distribuida en 711.000 hectáreas (cifra de 2018) en el sur del país.


Los principales estados productores son:



En estas regiones, el café fue adoptado principalmente por comunidades indígenas y campesinas, quienes lo integraron a sistemas agrícolas tradicionales, muchas veces bajo sombra y en policultivo, junto con maíz, plátano, árboles frutales y especies nativas.



Datos de la caficultura mexicana



Exportación: destino y valor económico


México exporta la gran mayoría de su producción de café. Cerca del 85 % del café producido se destina a mercados internacionales, siendo Estados Unidos el principal comprador, con más del 60 % del volumen exportado. Alemania, Canadá y otros países de la Unión Europea también son mercados relevantes.

En 2025, las exportaciones mexicanas alcanzaron niveles sin precedentes en valor, impulsadas por los altos precios internacionales del café y por una menor oferta de países productores clave como Brasil y Vietnam.



¿Qué se consume en casa?


Aunque México es un productor importante, el consumo doméstico también juega un papel clave. El café soluble representa cerca del 60 % de la ingesta nacional, dicha cifra está relacionada con su bajo precio.

Sin embargo, en los últimos años se ha identificado un mayor interés por los adultos y juventudes en consumir cafés de mayor calidad, preparados de manera más especializada (filtrados) y con mayor diferenciación (orgánicos, especializados y amigables con el ambiente). Se ha identificado que en este mismo periodo el incremento de cafeterías y modelos de e commerce han favorecido la oferta de este tipo de productos.


Según el último informe anual del Servicio Agrícola Exterior del USDA, el consumo interno proyectado para la temporada 2025/26 se estima en alrededor de 3.15 millones de sacos.


A nivel per cápita, el consumo de café en México es relativamente modesto comparado con países europeos o norteños. Se calcula que está entre el 1.3 y 1.7 kilos por persona al año, una cifra menor comparada con la de países como Colombia o España, donde los niveles suelen ser más altos.



Café orgánico en México: origen, legado y valor agregado


La nación ocupa un lugar destacado en la producción de café orgánico, con regiones como Chiapas, Veracruz y Puebla concentrando la mayor parte del volumen nacional. Esta relevancia no es reciente: el país fue pionero en la transición hacia modelos de producción orgánica en la caficultura.


Un hito fundamental en esta historia es la Finca Irlanda, ubicada en el Soconusco, Chiapas, reconocida como la primera finca en México en producir y exportar café orgánico en 1967. Sentó las bases de un modelo agroforestal que prescindía de agroquímicos, priorizaba la salud del suelo y promovía la conservación de la biodiversidad, mucho antes de que existieran certificaciones formales o mercados especializados.


El café orgánico mexicano se cultiva sin pesticidas ni fertilizantes sintéticos, generalmente bajo sistemas de sombra diversa, lo que favorece la regeneración de los ecosistemas, la captura de carbono y la protección de fuentes de agua. No obstante, el crecimiento de la producción orgánica enfrenta desafíos como mayores costos de producción, certificación y acceso a financiamiento para pequeños productores.



Principales desafíos de la caficultura mexicana


A pesar de sus fortalezas, el rubro de la caficultura mexicana enfrenta varios retos estructurales:


*Cambio climático y clima irregular

Fenómenos meteorológicos extremos (sequías, inundaciones e incendios) impactan la floración y la productividad del cafeto, reduciendo rendimientos y aumentando la variabilidad de la producción anual.


*Plagas y enfermedades

Enfermedades como la roya del cafeto continúan afectando plantaciones, especialmente donde no hay acceso adecuado a insumos y manejo técnico especializado.


*Bajos rendimientos y acceso limitado al financiamiento

Muchos productores pequeños enfrentan desafíos para acceder a insumos, créditos y tecnologías modernas, lo que limita la renovación de cafetales y mejora de productividad.



*Precios internacionales volátiles

Los precios del café en la bolsa internacional fluctúan, y los pequeños productores suelen tener menor poder de negociación frente a intermediarios y compradores internacionales.


*Competencia global

México compite con grandes productores como Brasil, Vietnam y Colombia, que cuentan con economías de escala que reducen costos y amplían su presencia en los mercados globales.



 
 
 
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